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Un alto ejecutivo de Goldman Sachs, el gigante estadounidense de la banca de inversión y principal urdidor y beneficiario de la crisis del euro, ha denunciado las malas prácticas de la entidad con el objetivo de sacar el máximo dinero posible a sus clientes.
"Hoy es mi último día en Goldman Sachs". Así comienza la carta que Greg Smith, director ejecutivo de la firma y jefe del negocio de derivados en Europa, Oriente Medio y África, publica en el ´New York Times´ para explicar su renuncia. Curiosamente, el periódico es uno de los medios habitualmente utilizado para difundir informaciones financiera interesadas por parte de los tiburones de Wall Street.
"Me pone enfermo cómo la gente habla cruelmente de timar a sus clientes. Durante los últimos 12 meses he visto a cinco directores referirse a sus propios clientes como ´marionetas´, algunas veces en correos internos", afirma Smith, que ha trabajado durante 12 años en la entidad.
"No tengo constancia de ningún comportamiento ilegal (eso lo dirá él) . ¿Pero se llevan las cosas al límite y se coloca productos complicados y muy lucrativos a clientes incluso si no son las inversiones más sencillas o las más adecuadas para ellos? Absolutamente. Cada día, de hecho", asegura el ejecutivo.
"Actualmente, la pregunta más común que recibo de mis analistas ´junior´ sobre derivados es: ¿Cuánto dinero podemos sacarle a este cliente?", afirma Smith. (¿Eso no es ilegal ? ja)
"El daño a la firma puede ser muy grave", ha afirmado el jefe de la sección económica de la BBC, Robert Peston sobre la carta.
"El liderazgo tenía que ver sobre las ideas, ser un ejemplo y hacer lo correcto. Ahora, si haces sufiente dinero para la firma (y no eres un ex asesino), serás promocionado en una posición de influencia", añade Smith en la misiva, que el NYT destaca en su portada.
"[Después de 12 años] Puedo decir honestamente que el ambiente es ahora más tóxico y destructivo que nunca".
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Why I am leaving Goldman Sachs