La Comisión Europea ha decidido abrir dos investigaciones antimonopolio en el mercado de los seguros de impago de deuda (CDS, por sus siglas en inglés). Bruselas considera que varios bancos pueden haber incurrido en prácticas contrarias a las leyes comunitarias al operar en secreto o con abuso de posición dominante para controlar la información. Es decir, que especularon con la deuda. Entre los bancos investigados se encuentran las grandes entidades norteamericanas, británicas, francesas y alemanas.
El comunicado difundido por la Comisión Europea señala que los CDS son instrumentos financieros que pretenden proteger a los inversores en el caso de que la empresa o el Estado en el que hayan invertido no pueda hacer frente a los pagos y ha recordado que también se emplean como herramienta especulativa. En varias ocasiones líderes europeos han denunciado el uso de este tipo de instrumentos financieros en los ataques especulativos contra la deuda de los países periféricos de la eurozona.
En una de las investigaciones, la Comisión examinará si 16 bancos de inversión y Markit, el principal proveedor de información financiera en el mercado de los CDS, operan en secreto o mantienen un abuso de posición dominante para controlar este tipo de información. Si se demuestra este comportamiento, éste constituiría una violación de las normas antimonopolio de la UE. Los bancos investigados son JP Morgan, Bank of America Merrill Lynch, Barclays, BNP Paribas, Citigroup, Commerzbank, Crédit Suisse First Boston, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC, Morgan Stanley, Royal Bank of Scotland, UBS, Wells Fargo Bank / Wachovia, Crédit Agricole y Société Générale.
En el segundo expediente, la CE ha abierto un procedimiento contra nueve de los bancos anteriores -Bank of America Corporation, Barclays, Citigroup, Crédit Suisse, Deutsche Bank, Goldman Sachs Group, JP Morgan Chase, Morgan Stanley y UBS- y a ICE Clear Europe, la principal cámara de compensación de CDS. La Comisión estudiará si las tarifas preferenciales que ofrece ICE a estos nueve bancos les impone su sistema en detrimento de los competidores.
No hay una fecha límite legal para completar la investigación. Su duración depende de distintos factores en el procedimiento.