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| Imagen del Monte de Piedad de Madrid |
Sobre los orígenes de estas singulares y distintivas entidades españolas, la propia CECA afirma lo siguiente: "para conocer el origen de las Cajas de Ahorros hay que remontarse a los antiguos Montes de Piedad del siglo XVIII. Las primeras cajas de ahorros de España se fundaron hace casi 200 años, en el marco de una sociedad muy castigada por la Guerra de la Independencia, con el fin de luchar contra la usura que sufrían los pequeños agricultores en los meses de mala cosecha. Fueron creadas en algunas ocasiones por miembros de organizaciones católicas.
Su principal objetivo era adecuar el ahorro popular hacia la inversión y realizar una labor social en sus respectivos ámbitos territoriales. La primera Caja de Ahorros española fue fundada en 1834 por el Conde Villacreces, en Jerez de la Frontera, que admitía imposiciones de 4 reales hasta 2.000 abonando un 4% de interés a los impositores. Cuatro años más tarde, el 1 de febrero de 1838 abría sus puertas al público la Caja de Ahorros y Previsión de Madrid, gracias al entusiasmo de personalidades como Pontejos, Mesonero Romanos y Acebal Arratia. En plena época liberal, el 3 de abril de 1835, el ministro Diego Medrano firmó una Real Orden en la que se encargaba a las Cajas de Ahorros la promoción del ahorro de las clases industriales".
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Fachada de la primera caja de ahorro española: la de Jerez de la Frontera. |
Con el tiempo, las Cajas de Ahorros se fueron convirtiendo en auténticas instituciones financieras y empezaron a ofrecer a sus clientes una completa gama de servicios. De esta manera, comenzaron a competir con el resto de entidades bancarias hasta alcanzar en la actualidad un 55% de cuota de mercado.
En cuanto a su actividad financiera, su importancia no radica únicamente en el liderazgo que ostentan en cuanto a cuota de mercado -y por tanto, también como objetivo de apetencia de sus competidores- sino que debe analizarse asimismo desde el punto de vista de su decisiva implicación en la creación de núcleos estables de accionistas que han potenciado el desarrollo de grandes multinacionales españolas cuyos centros de decisión se han podido mantener en España en buena parte gracias al concurso de las cajas de ahorro, tanto por apoyo financiero como en capacidad de gestión; tales como Telefónica, Repsol, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Indra o la propia Iberia y donde se pudo comprobar cómo la debilidad mostrada en su día por la Caja Madrid de Miguel Blesa al no saber defender su participación decisiva en Endesa terminó -aunque no fuera obviamente suya toda la responsabilidad- con la caída de la antigua empresa eléctrica nacional en manos del Gobierno italiano de Berlusconi a través de Enel.
Finalmente, y no menos importante que su compromiso social, su implicación estable con el territorio, que el servicio bancario universal y que su participación activa en la función económica de España como centro de decisión empresarial a nivel global está el hecho innegable de haber contribuido al fortalecimiento, a través del ejercicio de una competencia de alta calidad, de los otros dos actores del sistema bancario español: bancos y cooperativas de crédito. Nadie puede poner en duda el hecho de que sin las cajas de ahorros, el sistema bancario español en su conjunto sería más débil.
Efectivamente, el pasado 13 de julio, el BOE publicaba el Real Decreto-Ley 11/2010, en el que se aprobó lo que para Ausbanc fue la condena a muerte, aunque sin fecha de ejecución, de las cajas de ahorros. Según el Dr. Gaspar Ariño -quien conoce en primera persona lo que significa la RSC empresarial puesto que fue becario de la Fundación Ford en 1975-, en una columna publicada por Expansión a mediados de enero, "la reforma fue bien recibida, en general, por los expertos, provocó desconcierto y perplejidad en las propias cajas que no estaban en el secreto de la operación -para el autor, algunas sí que lo estaban-. Fue el Banco de España quien impuso su criterio. Las Cajas, en general, recibieron la reforma con poco entusiasmo, aunque sus portavoces declarasen "plena satisfacción" -a mal tiempo, buena cara-. Los juicios que siguieron a la presentación por el Gobierno del Decreto-Ley -los testimonios de los principales periódicos- fueron contradictorios; y algunos buenos conocedores del sector mostraron también su perplejidad ante la multitud de vías abiertas hacia el futuro, de resultado incierto". Hubo "entusiastas alabanzas por parte de sus autores". El Presidente del Gobierno afirmó: "es la más importante reforma en la historia del sistema bancario español". "Los portavoces de la CECA, por su parte, declararon estar ante "un hito trascendental" que permitiría a las Cajas de Ahorro vivir "al menos 200 años más"; "una reforma histórica" -se dijo-, que mantiene "la esencia del modelo" y el valor de la marca "Cajas" con todas sus características, al tiempo que abre nuevas vías hacia su conversión en entidades de crédito plenas" -bancos, a juicio del autor-. Añadía: "Han pasado solamente cinco meses y se nos anuncia un nuevo Decreto-Ley por el que se quiere forzar de modo urgente e inmediato la conversión plena y total, es decir, de la totalidad del sector, de las cajas en bancos. La esencia del modelo no era otra que su condición de 'ente social', con presencia en sus órganos de gobierno de representantes políticos y grupos de interés -impositores, fundadores, empleados, entidades representativas, etc.-, la promoción del ahorro y el crédito popular, su compromiso con el territorio y la amplitud de su obra social. Todo esto no va a sobrevivir, si se lleva a cabo el proceso de bancarización total. Italia tardó diez años para lograr semejante transformación; nosotros lo hacemos en seis meses, presionados por una crisis de la que no sabemos cómo salir. las cajas, en su conjunto, van a dejar de serlo y caminan hacia la 'reserva'".
Desde Ausbanc compartimos el diagnóstico de Ariño respecto a las intenciones del Gobierno de hacer desaparecer las cajas, pero discrepamos en que ese proceso sea bueno. Coincidiendo con Ausbanc, el secretario general de la Federación de Servicios de UGT, José Miguel Villa, declaraba a finales de enero en el congreso estatal de su organización que el proceso de "bancarización" de las cajas impulsado por el Gobierno "supondrá un desastre para España".
FROB y Obra Social
Los datos sobre la adquisición por parte del FROB de participaciones preferentes convertibles en cuotas participativas de cajas de ahorros en procesos de reestructuración (ver cuadro en página siguiente), incluyendo las intervenciones de CCM y Cajasur -que han resultado menos onerosas que otras que no han sido intervenidas como Caixa Catalunya- arrojan una cifra de préstamos rescatables a cinco años todavía inferior a los más de 12.000 millones de euros que las cajas llevan invertidos en Obra Social a lo largo del último decenio. Teniendo en cuenta que las actuaciones de la Obra Social sustituye en muchos casos partidas que deberían proceder de los Presupuestos públicos, se trata de una actuación realmente muy ajustada y que no justifica de ningún modo los ataques contra la naturaleza jurídica de las cajas de ahorro.
Sobre las cuotas participativas que llegue a adquirir el FROB, el art. 7 del RD 9/2009 de 26 de julio sobre reestructuración bancaria (Modificado por RD 6/2010 de 9 de abril), establece la siguiente garantía sobre el régimen jurídico propio de las cajas de ahorros: cuando el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria adquiera cuotas participativas de una Caja de Ahorros, gozará de un derecho de representación en la Asamblea General igual al porcentaje que aquellas supongan sobre el patrimonio neto de la caja emisora. El citado derecho excepcional de representación se mantendrá exclusivamente mientras el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria mantenga la titularidad de los citados valores, no siendo transmisible a posteriores adquirentes de los mismos.
La representación del FROB de acuerdo con lo previsto en este apartado no computará a los efectos del cálculo de los límites a la representación de las Administraciones públicas y entidades y corporaciones de derecho público, previstos en la correspondiente normativa aplicable.Para las emisiones de cuotas participativas que realice una caja de ahorros que vayan a ser suscritas íntegramente por el FROB, los informes a que se refiere el Real Decreto 302/2004, de 20 de febrero, sobre cuotas participativas de las cajas de ahorros, serán sustituidos por un informe del propio Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y no será obligatoria su cotización en un mercado secundario organizado en tanto sean propiedad del FROB.
La norma establece la no transmisibilidad a terceros de los derechos políticos de las cuotas participativas adquiridas por el FROB, lo cual vendría a explicar el deseo de avanzar en la destrucción directa de su naturaleza jurídica forzando a las cajas a tomar decisiones en esa dirección, liberando al Gobierno de cometer una prevaricación y que probablemente, ocasionaría una fuerte oposición judicial, pública y política.
Los últimos de Filipinas
A finales del pasado mes de enero, todavía quedaban en España resistiendo las presiones para abandonar sus exitoso y original modelo jurídico siete cajas de ahorros que no habían entrado todavía en ninguno de los sistemas de 'protección' tendidos por el Gobierno: entre ellas, la más grande -La Caixa tras su fusión limpia con Caixa Girona, pilotada por Isidro Fainé- y la más pequeña, Colonya Caixa Pollensa presidida por Josep Cifré.
Las otras cinco son de todos los tamaños intermedios (ver cuadro de activos totales): Ibercaja, presidida por Amado Franco; Unicaja presidida por Braulio Medel tras su fusión limpia con Caja Jaén; la valenciana Caixa Ontinyent, presidida por Rafael Soriano y, finalmente, la Caja Vital de Alava y la Kutxa de Guipúzcoa. Entre las cajas que han decidido acogerse a la creación de un SIP, las únicas que lo han hecho con sus propios recursos sin acudir al FROB son las cajas agrupadas en el SIP de Caja Círculo de Burgos, Caja de la Inmaculada de Zaragoza y Caja Badajoz. Por su parte, la bilbaína BBK cierra el capítulo de cajas que no han solicitado ayudas pero en este caso, sí las ha recibido de forma indirecta al adjudicarse los activos y pasivos de Cajasur, convertidos en Banco BBK que incorporaban una aportación del FROB de 392 millones de euros.
El legado envenenado de Serra
La fusión entre Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa es el único proyecto bajo presión que no alcanza al grado de solvencia mínimo legal TIER 1 del 4% y que previsiblemente precisará de al menos otros 1.000 millones de euros adicionales a los 1.250 millones de euros ya aportados por el FROB, convirtiendo así el legado del ex ministro socialista Narcís Serra de nefasto en prácticamente inviable y que es ya en este momento uno de los principales problemas financieros que tiene que afrontar el nuevo presidente de la Generalitat, el convergente Artur Mas, quien necesitará de la experiencia de su etapa como consejero de economía en el Govern de Jordi Pujol para hacer frente a este problema. Mas tuvo que afrontar como 'conseller en cap' de la Generalitat la crisis de Eurobank del Mediterráneo en verano de 2003 -que había alcanzado notoriedad entre un determinado sector de particulares gracias a las recomendaciones favorables de las revistas de la OCU-, con Francesc Homs como consejero de Economía y Finanzas, quien desplegó una gran actividad para que aquel incidente se cerrara sin demasiadas consecuencias. El nuevo consejero de Economía del Govern de Artur Mas es Andreu Mas-Colell, un prestigioso economista teórico que se dice tiene la puerta abierta para publicar en las columnas del Financial Times, aunque carece de experiencia directa de gestión en crisis financieras.
Mirando al futuro
Carecería de sentido cometer el mismo error que se cometió en el 98 cuando la opinión pública española se mostraba temerariamente inconsciente sobre las verdaderas posibilidades de nuestro país en una contienda con EE UU para defender la españolidad de sus territorios en el Caribe y el Pacífico. Bien claro dejó escrito la imposibilidad material de acometer esa empresa la Reina Regente María Cristina. En el caso de las cajas, está en grave riesgo de pérdida también algo nacional y distintivo, como la propia lengua. Si se hubiera sabido defender y adaptar el modelo de las cajas, hoy podrían seguir siendo un ejemplo de buen hacer bancario. España no quiere ser un país que imponga por la fuerza sus puntos de vista: su dilatada trayectoria histórica ha recorrido dolorosas sendas en carne ajena y propia como para saber los males sin término de la agresión. Todo ese bagaje no fue en vano; ahí está Francisco de Vitoria como creador del derecho de gentes y ahí está el testimonio de Bartolomé de las Casas como ejemplo de luchador por los derechos de quienes no se les reconocen y como modelo de reflexión y enmienda sobre sus propios errores. Con la ira y el rencor se pueden dar argumentos para una novela, pero no se puede construir un mundo mejor.
No puede negarse que España ha cometido errores graves en la gestión, regulación y supervisión de las cajas de ahorros, pero esto no es excusa para prescindir de una solución financiera original que ha significado durante décadas una importante contribución al bienestar y el desarrollo ordenado de la nación. No es solución forzar a las cajas que salgan a los mercados a 'romper el cerco', como no lo fue la orden suicida que ordenó al Almirante Cervera en 1898 exponer sus naves al fuego de los acorazados norteamericanos que rodeaban la bahía de Santiago. La España del siglo XXI tiene nuevas posibilidades de desarrollo y tiene una gran experiencia acumulada y atesora importantes capacidades de gestión empresarial como para afrontar de otra forma más inteligente el nudo gordiano que planteaba recientemente Jaime Caruana sobre el reto de los mercados. El camino no es el FROB, ni los SIP ni el abandono de la naturaleza jurídica especial y genuina de las cajas: el camino es profundizar en esa singularidad, mejorándola y adaptándola a las nuevas circunstancias, dotándola de los elementos necesarios para afrontar con éxito los próximos 200 años. Y por otro lado, ahí está el ahorro de las familias españolas que llevamos décadas confiando en las cajas y que con una gestión pública más coherente y confiable, podemos llegar a proporcionar ese grado de autonomía financiera que el sector necesita para ofrecer otros tantos años de buen servicio al interés general.
Tratado de París (10/12/1898) puso fin a la guerra
El Tratado de París (10/12/1898) puso fin a la guerra
Mediante este tratado, Cuba obtuvo su independencia -previa ocupación militar por parte de EE UU-, mientras que Guam, Puerto Rico y Filipinas fueron cedidas a EE UU por 20 millones de dólares. La oposición popular filipina a la cesión originó la guerra filipino-americana, que duró hasta 1913 y provocó más de un millón de muertes en Filipinas.